Códigos 2D, complemento…¿o enemigo de la creatividad?
Ya están aquí. Los códigos 2D, una aplicación publicitaria en base a unos códigos creados en dos dimensiones y que se utilizan en campañas informativas o de publicidad, permiten que el usuario tenga mayor acceso a determinados datos que la creatividad no puede ofrecer. Sólo se le tiene que hacer una foto con su teléfono. En un mundo dónde la creatividad (copy o director de arte) monopolizan las creaciones publicitarias, aparece un complemento perfecto para el trabajo de los creativos pero que a largo plazo puede convertirse en un enemigo de la creatividad.
A nuestro amigo photoshop le puede costar caro la entrada de un elemento que contiene muchísima más información que una simple lona o un anuncio “print”. Bienvenidos al principio de la era 2D, el inicio de una publicidad codificada, sin color ni creatividad a largo plazo, pero llena de información, y eso, al consumidor le interesa y mucho. No así a determinadas empresas que realizarán campañas de exterior, ya que los códigos, si no vienen acompañados de una creatividad llamativa, no llegarán a “cazar” a los consumidores, que sólo harán fotos si de verdad les interesa o les viene de gusto saber qué información o oferta esconde el código.
A partir de ahora tendremos que acostumbrarnos a convivir con los códigos 2D en todos los medios y soportes posibles. Con la inserción de los estos en las creatividades, estos se convertirán en una gran fuente de información para el público, y dará gran valor de contenidos a la pieza, convirtiéndose así en el principal complemento de las creatividades.
Esto beneficia al consumidor y le obliga a permanecer más tiempo delante del anuncio, ya que si de verdad le interesa la información que contiene el código tendrá que hacer una simple foto con su celular. La pregunta que nos podríamos formular es ¿cómo reaccionará el consumidor ante dicha facilidad de obtener información? La respuesta es mi predicción, que no depara muchos augurios positivos para la creatividad.
La importancia de la creatividad irá decreciendo a favor de los códigos, que ganarán espacio en los soportes, aumentarán su tamaño y el diseño gráfico, que tanto nos fascina ahora, pasará a un segundo plano. La gente valorará más la información que contiene el código que no el mensaje que puede intentar retransmitir la creatividad. A largo plazo, podremos ver que el diseño se reducirá en un logotipo, un pequeño texto o de la dirección de la página de la marca.
La publicidad gráfica dejará paso a la publicidad codificada, que cambiará el paisaje urbano de muchas ciudades. Se imaginan todo el Paseo de Gracia de Barcelona, ahora lleno de lonas publicitarias de las primeras?. La gente sólo tendría una mano libre, la otra estaría pegada al teléfono o a la PDA, preparado permanentemente para captar cualquier código oculto. Trailers de los últimos estrenos cinematográficos, resultados de los partidos de la NBA disputados la pasada madrugada, ofertas, mapas, informaciones de farmacias…la lista es inacabable.
Cuando todas las marcas se den cuenta de las enormes posibilidades de los códigos 2D, y lo apliquen a sus creatividades, y sobre todo, empiecen a dar menos importancia a sus creatividades a la hora de transmitir el mensaje, el cambio, el “Big Bang” de la publicidad persuasiva habrá empezado.
Prepárense, carguen sus teléfonos móviles…






